1 Semana para el comienzo del Giro de Italia.

El ciclista español Alberto Contador se mostró impresionado tras analizar las etapas de montaña del próximo Giro de Italia y aseguró, tras el ascenso del Monte Crostis, que el ascenso “da miedo” y que no había visto nunca “nada parecido”.

El triple vencedor del Tour de Francia y del Giro 2008, tras analizar las cuatro jornadas que considera clave en el Giro 2011, se mostró impresionado tras el reconocimiento de los puertos más importantes y decisivos, que marcarán en la penúltima semana la carrera rosa.

“Me da miedo, nunca he visto una cosa similar, se va más allá del límite”, dijo Contador en la Gazzetta dello Sport tras hacer un reconocimiento del ascenso del Crostis, en los que solo pudo hacer 4 kilómetros, sin llegar a la cima a causa de la nieve.

El Monte Crostis es un puerto inédito en el Giro de Italia, que se ascenderá por primera vez en el Giro en la decimocuarta etapa, entre Lienz y el Monte Zoncolan. Se trata de una dificultad de primera categoría, con 1982 metros de altitud, 14 kilómetros de subida y un desnivel de 1.417 metros. La pendiente media es del 10,1 por ciento y tramos de hasta el 18 por ciento a partir del kilómetro 12. Los 2,5 últimos kilómetros sobre tierra.

Contador, que tras participar en la Flecha Valona se marchó a Italia a reconocer las cuatro etapas decisivas del Giro, realizó varios entrenamientos en compañía de sus compañeros Dani Navarro y Jesus Hernández.

Una de las etapas más esperadas es la cronoescalada entre Belluno y Navegal, de 12,7 kilómetros, en la que Contador ha depositado muchas esperanzas, ya que, según aseguró, se adapta a sus características.

El ciclista de Pinto no ha sido el único que ha asistido a reconocer los puertos italianos. Contador ha coincidido en los entrenamientos con el también español Carlos Sastre y el ruso Denis Menchov, las bazas del Geox para el Giro.

“Es de esperar que no nieve esos días porque no se podría subir. Es un lugar estupendo, pero para hacer una parrillada”, señaló Contador en tono irónico.

Tras el Crostis, con la cima a 38 kilómetros de meta, los corredores deberán enfrentarse al Zoncolan, otro gigante, algo más suave que el anterior. Tiene una pendiente media más exigente, un 11,9 por ciento, pero es, en relación al Crostis, unos 3,8 kilómetros más corto y 200 metros menos de desnivel.

Mientras Contador quiso llegar a la cima para conocer las 4 últimas curvas que llevan hasta la meta, mientras que Navarro y Hernández se detuvieron. En su primera visita al Zoncolan, ya que este puerto no se ascendió en 2008, el madrileño se mostró tajante. “Esta subida sí me gusta”, dijo.

Respecto a la decimoquinta etapa, entre Conegliano y Gardeccia, al día siguiente de la jornada del Zoncolan, espera un recorrido de 230 kilómetros, con el ascenso al Piancavallo, Forcella Cibiana, el Giau (con 2.236 metros será el techo del Giro, cima Coppi), el Passo Fedaia y final en el Gardeccia.

“Creo que serán cerca de 6.500 metros de desnivel en total de la etapa. Nunca lo he hecho en mi vida. Es increíble, y además hay que tener en cuenta los 230 kilómetros que se afrontarán tras la jornada del Zoncolan”, señaló Contador.

En tono irónico añadió que “si uno sigue vivo tras el Zoncolan, esta etapa parecerá un paseo”.

Contador, que pasó la Semana Santa estudiando las dificultades del Giro, también se entrenó por tierras austríacas, ya que la decimotercera etapa terminará en la localidad de Grossglockner.

Fuente: AS

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