Calambres musculares.

Técnicamente, un calambre es un espasmo muscular involuntario (habitualmente una contracción). A diferencia de las contracturas, el calambre es ocasional, no permanente.
Normalmente no tiene ninguna gravedad, aunque puede ser muy doloroso. Los gemelos y la cara trasera del muslo son las zonas más susceptibles de sufrir calambre.
Síntomas.
Dolor muy intenso y localizado en un músculo concreto.
Habitualmente la tensión muscular es perceptible al tacto (“duro como una piedra”), y en muchas ocasiones resulta imposible mover el músculo hasta que el calambre no remite.
 
Qué los causa.
Suele producirse cuando se produce alguna de estas condiciones, normalmente más de una a la vez:
– Sobreesfuerzo del músculo.
– Ejercicio muy intenso y prolongado. El calambre se produce cuando el músculo empieza a llenarse de toxinas y deshechos, y comienza a quemar oxígeno con dificultades.
– Perdida de sales minerales (principal causa de los calambres que ocurren tras entrenar durante un rato largo).
En ciertos casos, si hay problemas circulatorios o de irrigación del músculo, ya sea por lesión, por mantener mucho tiempo una postura que corte la circulación en algún punto, u otras causas fisiológicas.
Qué se debe hacer cuando ocurre: Primeros auxilios.
– Interrumpir la actividad. Normalmente, el propio calambre obliga a detenerse.
– Masajear el músculo, como indica esta imagen. Se suele notar un cierto alivio al apretarle con fuerza.
– Tratar de estirar el músculo, ayudándose con las manos si es preciso (moviendo la articulación más próxima). Relajarlo un instante, y seguir tratando de estirar.
– Cuando el calambre remite, ponerse en movimiento con suavidad, de forma que el músculo trabaje. Si nos inmovilizamos se puede repetir.
– Refrescar con agua fría suele ayudar.
La prevención: Cómo evitar que nos ocurra.
A veces son difíciles de evitar, en especial los que se producen tras un tiempo de entrenamiento, por acumulación de toxinas. En general un calentamiento correcto sirve para que no se produzcan. También es conveniente tener cuidado con las posturas. Algunos calambres en las pantorrillas se producen tras estar un rato en posición arrodillada, y también cuando la persona no está acostumbrada a sentarse sobre los talones.
Calambres (la aportación de Xotk)
El magnesio extracelular interviene en la transmisión nerviosa y muscular, en el buen funcionamiento del músculo cardiaco (corazón) y desempeña una función primordial en la relajación muscular. El magnesio intracelular forma parte de la matriz ósea.”
Para la transmisión nerviosa y el corazón, el magnesio funciona tanto intra como extracelularmente.
En relación con la matriz ósea, el magnesio es puramente extracelular, dado que la matriz ósea es justo todo lo que queda fuera de las células en el hueso… es decir, justo al contrario de lo escrito arriba…
Entiendo que el iónico es cuestión de equilibrios intra y extracelulares. La cantidad de funciones en las que se implican iones que podríamos pensar que solo están en la contracción muscular y la fatiga nos dejarían alucinados…. calcio, magnesio, manganeso, cobre, hierro…. están implicados en transmisión nerviosa, en replicación del ADN, en producción de proteínas, en mantenimiento de la matriz extracelular de cualquier tejido y líquido corporal (no solo del hueso), en fusión de membranas para distintos fines (exocitosis, endocitosis, secreciones varias…. ) En fin que poner por culpable al magnesio me parece reducir mucho la cuestión.
Los calambres pueden aparecer en cada individuo por distintos motivos, y en el mismo individuo en momentos diferentes por distintas causas, desde exceso de calor hasta fatiga central…
Es una cuestión multifactorial casi casual y de funcionamiento general. Me explico. Es posible que por muy bien que te hidrates y cuides alimentación, resulte que el día de la maratón haga 20 graditos y la calor tire al traste todos tus cuidados por deshidratación prematura. O que tengas un día ideal de 12 grados para correr pero que ir al baño con algo de diarrea por los nervios el día de la carrera te deje fuera de juego.
La fatiga central se desarrolla por falta de suministro al sistema, estaría más relacionada con el entrenamiento en sentido estricto. Saber como combinar resistencia y potencia para que el corazón esté fuerte en todo momento y no venga la pájara.
Es tan difícil de contestar tu pregunta como saber porqué en Atenas Paula Radcliffe o Tergat no tuvieron su día siendo los mejores… O por ejemplo, como pudo el otro día Julio Rey hacer la gran carrera de Fukuoka si las condiciones de temperatura y lluvia etc.. eran pésimas??
Hay gente que toma un plátano en la media maratón y llega fantástico, hay otros a los que un plátano los hace abandonar o cuando menos vomitar en el km 30…. No hay remedios universales para la pregunta que tú estás haciendo.
Hay días que uno no está para nada, y otros que no se notan los kilómetros…. y eso te pasa en cualquier entrenamiento si necesidad de que hagas una maratón. Si eres capaz de entender cómo funcionas tú en distintas situaciones serás capaz de retrasar la aparición de esos calambres o de cualquier otra cuestión. Eso se hace a base de entrenamientos y tiempo…. no hay otro secreto.
El mejor consejo sería hacer un entrenamiento que combine bien resistencia y potencia (puedes mirar los miles de planes que hay), que seas capaz de adaptarlo a ti para que lo asimiles bien y consigas retrasar la aparición de todo lo relacionado con fatigas, como calambres, vómitos, mareos, arritmias…
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