Artículos y consejos sobre Salud Deportiva, técnicas de entrenamiento para evitar lesiones, alimentación deportiva, enfermedades, etc.

Las sales minerales ayudan a evitar las lesiones en deportistas

La importancia de ingerir sales minerales para los deportistas determina su respuesta en lo que se refiere a la resistencia física y la salud misma. Son muchos los casos en que hemos visto a deportistas de alto nivel desmayarse, debido a las inclemencias de un clima excesivamente cálido, sumado a un esfuerzo extremo.

Inevitablemente, un gran esfuerzo como es la práctica de un deporte, conlleva sudor. Esta es la respuesta del organismo a un calor interno del cuerpo, el cual debe ser reducido por el bien del deportista. El sudor, al empapar la piel, consigue darle la hidratación que necesita para reducir la temperatura corporal. Pero, mientras que se hidrata el cuerpo por fuera, pierde agua y nutrientes por dentro.

Las sales minerales para deportes de alta intensidad

El papel de las sales minerales en el organismo es esencial. De la misma forma que mediante el sudor se puede producir deshidratación esta, a su vez, puede conllevar a lesiones de distintos niveles.

El cuerpo, al sudar, pierde rendimiento. Esto afecta directamente al músculo, que va sintiendo la reducción de la energía aeróbica. Seguidamente, se advierte el problema de transporte del ácido láctico a través del músculo, lo que produce una evidente reducción de la fuerza que puede dar lugar a la lesión.

Según el porcentaje del líquido que se va perdiendo, el riesgo para la salud aumenta. Los primeros calambres pueden aparecer con tan solo el tres por ciento de pérdida de líquido, siendo notorias las contracturas al perderse entre el cuatro y el seis por ciento. El mayor riesgo es cuando se alcanza el 10% de pérdida de líquidos; este caso puede suponer una alarma para la vida.

Cuando las bebidas isotónicas no son suficientes

Muchos deportistas de alto nivel deciden tomarse estas bebidas que ofrece el mercado y que tantas veces anuncian por televisión como una alternativa para mejorar el rendimiento físico del deportista.

Sería una excelente opción si no hubiesen demostrado varios estudios, como los realizados en la Universidad Camilo José Cela, que muchas de estas bebidas no poseen esas sales minerales importantes para el organismo que practica deporte.

El maratón y la importancia de sales minerales

Son muchos los maratonianos que han tenido problemas para llegar a la meta. Sobre todo, cuando las temperaturas han resultado demasiado altas y no ha habido una adecuada ingesta de sales minerales, registrándose por ello numerosos desmayos. A veces se ha hablado de deshidratación, pero el problema se llama hiponatremia.

Hay que saber diferenciar entre la deshidratación y la hiponatremia. Esta última se produce porque el sodio extracelular es desplazado por el agua ingerida, conduciéndolo hacia el intestino y acelerando la reducción del sodio plasmático. El exceso de agua sin un aporte necesario de sales minerales es causa de la hiponatremia, que en algunos casos pone en peligro la vida.

Las sales minerales son importantes antes, durante y después del deporte, y más si el esfuerzo físico supone un desgaste energético considerable. La pérdida de electrolitos es muy grande, por eso es esencial saber elegir una bebida o comidas adecuadas que aporten al organismo el sodio y potasio suficientes para evitar las lesiones.

Colapso del corredor: cómo evitar los calambres con la nutrición

El colapso del corredor es un desvanecimiento que se produce cuando el cuerpo llega al límite de aguante. Mareos, confusión o calambres musculares son algunos de sus síntomas.

Lo habitual es que, antes de llegar al extremo, el cuerpo sufra calambres musculares en alguna parte del cuerpo. Las zonas más afectadas en quien practica running o maratón, suelen ser pantorrillas y piernas.

Un calambre es una contracción repentina e involuntaria del músculo, que no se puede relajar. Suele provocar bastante dolor e, incluso invalidar a la persona que lo está padeciendo.

El calor, un exceso de actividad en los nervios implicados, algunas enfermedades neurológicas o una dieta que no cubra los requerimientos de vitaminas y minerales, son causantes del temido calambre.

evita el colapso del corredor tomando minerales

Cómo evitar los calambres por deficiencia de minerales

Sodio, potasio, calcio y magnesio son los minerales implicados en los calambres, además de las vitaminas B1, B3, D y E. Por tanto, resulta imprescindible incorporar estos nutrientes en la cantidad necesaria, a través de los alimentos.

El sodio es un elemento importante que participa del impulso nervioso. Se pierde a través del sudor y del esfuerzo prolongado. Una concentración en la sangre demasiado baja, afecta negativamente al cerebro. Es uno de los componentes de la sal común, pero también forma parte de algunos alimentos, como el queso, las algas o el apio.

El potasio es fundamental para transmitir los impulsos nerviosos. Principalmente, se encarga de relajar el músculo tras la contracción. Además, resulta imprescindible para estabilizar la presión de la sangre, a través del equilibrio de líquidos. Frutas como el plátano o el aguacate, las hierbas aromáticas o los frutos secos, son alimentos ricos en este nutriente.

El calcio es el mineral encargado de contraer el músculo. Cuando no hay suficiente, el músculo se vuelve propenso a sufrir un calambre. Lo encontramos en lácteos, frutos secos, legumbres, semillas integrales de sésamo o pescado azul.

El magnesio contribuye tanto al equilibrio de los otros 3 minerales como a una respuesta adecuada del impulso nervioso. Alimentos como el cacao (con una pureza del 75 %), hortalizas con hojas color verde oscuro, legumbres, cereales integrales, frutos secos y frutas deshidratadas, son ricos en este elemento.

En general, los alimentos de origen animal, como huevos, carnes y pescados, son ricos en vitaminas del grupo B, aunque también está presente en legumbres, frutos secos, cereales integrales y sésamo.

Huevos, pescados y mariscos son los alimentos que más vitamina D contienen.

Recomendaciones para quien practica running

– Realizarse un examen médico antes de iniciar la práctica deportiva.

– Hidratarse adecuadamente, antes, durante y después de cada entrenamiento o prueba deportiva, pero se recomienda evitar la sobrehidratación. Si es necesario, incluir alguna bebida isotónica para reponer los minerales perdidos.

– Llevar una alimentación equilibrada, rica en verduras, frutas, hortalizas, frutos secos, lácteos, huevos y legumbres.

– Aclimatarse progresivamente a condiciones de altas temperaturas y humedad elevada.

Es posible evitar el colapso de corredor con una hidratación adecuada para compensar las pérdidas, además de una alimentación sana y equilibrada que proporcione los nutrientes necesarios para no sufrir calambres por deficiéncia de minerales.

prueba de esfuerzo médica, running

Cómo diferenciar y calcular el umbral aeróbico y el anaeróbico

En el running es habitual calcular el umbral aerobico y el anaerobico a la hora de definir entrenamientos lo más eficaces posible, así como personalizados para cada individuo y sus capacidades físicas reales.

Cuando alguien empieza a interesarse por el running suelen usarse tablas existentes para empezar a correr desde cero o para conseguir objetivos relativamente sencillos como completar un trayecto de 5 km. En este tipo de casos y siempre que un médico lo apruebe, las directrices generales son suficientes. No obstante, una vez que el running se convierte en un hábito o hay metas más concretas, es necesario adecuar las rutinas y para ello establecer la capacidad y resistencia del individuo.

El método más eficiente para obtener dichos valores es una prueba de esfuerzo que incluya gases controlada por un cardiólogo. Estos datos en manos de un profesional del entrenamiento harán el resto.

Qué diferencia hay entre un umbral y otro

Cuando se realiza un ejercicio de baja intensidad, entre suave y moderado, el cuerpo podrá ser capaz de generar toda la energía que necesita para llevarlo a cabo, quemando a tal efecto grasas e hidratos de carbono con la ayuda del oxígeno. Dicho de otra forma, el umbral aerobico quema grasa con mayor eficacia y por eso resulta atractivo saber cómo mantenerse dentro de los límites que lo definen si la finalidad del ejercicio es esa.

En el momento en el que aumenta la intensidad en el deporte el sistema se colapsa, el oxígeno no llega con la suficiente velocidad y el cuerpo debe recurrir a su plan b para obtener energía con la premura con la que la necesita. En este nuevo proceso será necesario más combustible para la obtención de la energía, pero no intervendrá el oxígeno y se producirá ácido láctico en mayor cantidad produciendo un efecto fatigante para el músculo. Todo esto define el umbral anaeróbico.

Qué indican los umbrales vt1 y vt2

Los umbrales vt1 y vt2 o ventilatorios 1 y 2 respectivamente (según sus siglas en inglés), son diferentes formas de denominar los dos procesos anteriormente citados. En este caso, se trata de los términos empleados en los laboratorios o durante las pruebas de esfuerzo, porque los cambios que se producen entre el uso o no del oxígeno en la obtención de energía pueden medirse por la respiración.

El vt1 equivaldría al umbral aeróbico; pasar del reposo al esfuerzo moderado produce un ligero incremento en la respiración, pero este sufre un cambio cuando el cuerpo empieza a generar el ácido láctico que se nombraba anteriormente, ya que el cuerpo lo elimina sin problemas por la respiración. Este cambio es fácilmente constatable durante las mediciones de ventilación y definiría el inicio del proceso.

Cuando la actividad aumenta hasta el punto de saturar el proceso de suministro del oxígeno desde los pulmones, se produce un nuevo cambio tangible que se recoge en la respiración e indica el cambio de un umbral a otro o el paso al anaeróbico (vt2).

Cómo calcular el umbral aeróbico y el anaeróbico

Para poder calcular ambos puntos es necesario conocer la frecuencia cardíaca máxima y existe una fórmula bastante fiable:

207 – (0,7 x edad del individuo) = fcmáx.

Calculando el 75 % de dicha frecuencia máxima se obtendría el umbral aeróbico y entre el 85 y el 90 % estará el anaeróbico.

Controlar las pulsaciones, realizar un chequeo médico previo y vigilar la alimentación son algunos consejos

Empezar a practicar running después de los 40

Empezar a practicar running una vez se han superado los 40 años es bastante saludable. Lo es, de hecho, a cualquier edad. Pero una vez rebasada esa barrera, es conveniente tomar una serie de precauciones y seguir algunas recomendaciones para que ese ejercicio tan beneficioso y productivo no se convierta en peligroso y dañino para la integridad de quien lo practica. Salud y deporte han ido siempre de la mano.

Por lo tanto, aquella persona que tenga la intención de iniciarse en este deporte tendrá también que vigilar otros aspectos importantes para que el esfuerzo no caiga en saco roto.

Recomendaciones para el corredor popular

Por ejemplo, la alimentación. Una dieta saludable y equilibrada es la base de todo. Qué mejor que controlar las calorías que se ingieren como comienzo. No está de más, en ese sentido, que aquel que vaya a empezar a correr con regularidad se plantee la posibilidad de visitar antes a su médico.

Este profesional le aconsejará que se practique un chequeo para observar si existen lesiones mal recuperadas y recurrentes, o cualquier enfermedad o riesgo que pueda convertirse en un impedimento a la hora de hacer este deporte. Es importante, por ejemplo, realizar una prueba de esfuerzo para comprobar el estado físico en el que se encuentra la persona antes de iniciarse en esta actividad.

No es el mismo caso el de una persona que no haya practicado deporte en toda su vida que el de aquella que lo haya hecho con regularidad y lleve cinco años o menos inactivo.

Aumentar la intensidad de manera gradual

En el primer caso, esta persona habrá perdido un porcentaje considerable de masa muscular y deberá estimular su crecimiento realizando actividades alternativas en el gimnasio. En el segundo caso, el deportista tendrá una base que deberá recuperar progresivamente hasta alcanzar el punto en el que dejó de llevar a cabo esa actividad deportiva.

Es recomendable, en cualquier caso, aumentar la intensidad de manera gradual. Los primeros días conviene estar muy pendiente de las pulsaciones. Correr durante períodos cortos de tiempo, en varias series, y controlar que nuestro corazón responde a las exigencias.

Una vez que el cuerpo se vaya adaptando a estas nuevas rutinas, la necesidad de aumentar el ritmo y el tiempo de carrera será mayor. Llegados a este punto, cuando ya el running se ha convertido en una rutina diaria, puede ser el momento perfecto para plantearse convertirse en corredor popular.

Equiparse con la ropa técnica adecuada es fundamental. Una buena camiseta de running favorecerá la transpiración y evitará que se produzcan rozaduras por el contacto de la tela con la piel sudada. Un buen calzado también ayudará a disminuir los riesgos de que se produzcan lesiones musculares y articulares, que llegado el caso pueden llegar a impedir al deportista que siga practicando esta actividad, al menos durante un período de tiempo considerable.

Utiel_salida_Carrera

Se trata de un deporte que pide nuevos retos. Superarse física y mentalmente. Participar en este tipo de carreras y empezar a controlar los resultados puede ser la gasolina perfecta que necesita el corredor para seguir adelante y tratar de mejorar. Recuerda: salud y deporte están muy relacionados.

rendimiento deportivo

¿Mejoran el rendimiento deportivo las prendas de compresión?

A continuación, se analiza la efectividad o no de prendas de compresión, como las medias o mallas compresivaspara mejorar las capacidades deportivas de los corredores populares y aumentar así el rendimiento deportivo.

Hace ya varios años que el uso de prendas de tipo compresivo se ha ido extendiendo, no solo como prenda deportiva, sino también como tratamiento médico. En disciplinas deportivas como el running o el trail se utiliza en forma de medias compresivas o calcetín/pantorrilleras compresivas. Desde la década de los 90, su uso se ha comenzado a aplicar intensamente en actividades deportivas y han comenzado a surgir diversos estudios sobre su efectividad (o no) para mejorar el rendimiento en las diversas disciplinas.

Rendimiento deportivo y uso de ropa técnica de compresión 

Varios estudios afirman que la compresión muscular por medio de mallas o pantalones de compresión mejora la potencia del salto vertical, aumenta su rendimiento deportivo. Otros, también han descubierto que retrasa la aparición del dolor muscular. Esto es debido a que el uso de productos de compresión reduce la vibración que sufre el músculo al impactar con el suelo (lo que luego produce las sufridas por todos, agujetas). Al disminuir este impacto, se estará protegiendo el músculo por lo que el dolor post-ejercicio disminuirá en gran medida. Es decir, se acelerará la recuperación muscular post-ejercicio e incluso su uso durante la propia actividad física, por ejemplo; mediante musleras compresivas.

Hay incluso fisioterapeutas y expertos que recomiendan el uso de estas prendas compresivas a la hora de realizar ejercicio. Al hacerlo, se está proporcionando a los músculos un extra de protección, por lo que se reduce la posibilidad de lesiones en los mismos. Además, en el caso de que se haya llegado a producir una lesión, como por ejemplo una rotura de fibras; la presión que ejercen ayuda al propio músculo en su proceso de cicatrización y disminuye el riesgo que existe de empeorar la lesión.

E incluso su uso médico (como anteriormente se ha comentado; mejora el retorno venoso) es adecuado también para deportistas, disminuyendo la cantidad de sangre que tienen nuestras venas y así reduciendo el edema muscular. De esta forma, se estará más cómodos a la hora de practicar ejercicio de alta intensidad.

Además, el uso de ropa de compresión ha demostrado poseer efectos positivos en la oxigenación muscular reduciendo el estancamiento de sangre venosa (pobre en oxígeno).

Hay que tener en cuenta también la importancia de que los productos de compresión estén elaborados con material transpirable, para permitir eliminar el sudor, manteniendo la temperatura muscular.

Al salir a correr, es bastante habitual encontrarse con otros corredores que se hayan decidido por el uso de estos productos, y es que todo lo que se ha oído sobre ellos son aspectos positivos. Aunque existan puntos en los que todavía hay que investigar o que no quedan del todo claro, lo que sí que se sabe a día de hoy es que este tipo de productos suponen un gran avance en el mundo deportivo. Y sin lugar a dudas, optimizarán la eficiencia muscular y disminuirán el dolor post-ejercicio. Por ello, se recomienda su uso para prevenir patología relacionada con el deporte y mejorar el rendimiento deportivo.

El control de la intensidad en el entrenamiento

De forma casi sistemática me encuentro en consulta deportistas que están realizando los entrenos a intensidades inadecuadas, sólo unos pocos se libran. Y es que, como en casi todo, la dosis es importante.

De forma general esto es debido a la tendencia a, por compromisos de tiempo, realizar las cosas en el menor tiempo posible. Y eso, en este caso, significa generalmente entrenar la distancia que toca, pero en menos tiempo, o viceversa. Se tiene la sensación general, y así se transmite de forma habitual por distintos medios de difusión, de que el entrenamiento, si no genera una situación de fatiga, si no tenemos la sensación de haber entrenado mucho, no genera mejora. Y eso es incorrecto, lo que el entrenamiento debe generar, al menos al realizar entrenamientos de fondo es, adaptación.

Imaginemos que nuestro organismo es como un coche que trabaja con dos motores, a bajas uno diésel (grasas), a altas uno de gasolina (carbohidratos). El de gasolina da reprise –cambios de ritmo- y permite velocidades altas, pero consume mucho, y el depósito de gasolina es bastante limitado. Y si ese depósito se vacía, ya sea de forma súbita, o por un proceso de alto consumo continuado en el tiempo, provoca una drástica caída del rendimiento (pájara/sobreentrenamiento). Sin embargo, el de gasoil funciona a ritmos bajos, y no permite alardes de cambios bruscos de intensidad o altas intensidades mantenidas, pero dispone de un depósito de combustible casi ilimitado desde el punto de vista metabólico (las grasas). Si vamos a ritmo “diesel” y pedimos disponer de más energías (aumentamos la velocidad), llega un punto en que se produce un compromiso, por los altos costes de extracción de la energía a partir de éste substrato (beta oxidación), con lo que el sistema va cambiando a motor “gasolina” (glucolisis).

Por tanto, lo que toca es “enseñar” a nuestro organismo a usar las grasas de forma más eficiente. Sería como realizar el rodaje de un motor, llevarlo a su régimen más alto posible antes de que pierda eficiencia, y así que poco a poco vaya adaptando, con lo que la velocidad crucero irá aumentando, sin malgastar los carbohidratos.

Ese punto de inicio de la pérdida de eficiencia de las grasas como fuente del combustible se llama UMBRAL AERÓBICO (no el anaeróbico) y es la clave para el correcto control de las intensidades del entrenamiento. El problema es que para su determinación no existe ningún otro método que no sea realizar un test de esfuerzo con control de los gases respirados (ergoespirometría), o del ácido láctico en sangre. Ningún otro.

Por otro lado, se nos podría ocurrir que, para forzar a que se consuman grasas como fuente de energía, podemos manipular el sistema y obligarle a ello. Así que salimos a entrenar en ayunas, y a mas a más, con una cena previa pobre en carbohidratos (esto último ya ha merecido ser tema aparte). Error. Porque, si se va a una intensidad mínimamente elevada, no se deja de cumplir la condición inicial para que se puedan utilizar las grasas como fuente de energía, ¡los costes de extracción! Así que, como vamos a ritmo de carbohidratos, pero no disponemos de ellos, el organismo va a echar mano de su primo hermano metabólico, las proteínas (neoglucogénesis se llama el proceso). Con lo que se genera la paradoja de que estamos entrenando sin mejorar la condición física, sin disminuir los depósitos grasos, y encima quemando nuestro propio músculo!!!

 

Luis García del Moral

Medicina de la Educación Física y Deporte

Extraído de su blog: http://www.luisgarciadelmoral.com/2017/07/el-control-de-la-intensidad-en-el.html

¿En qué consiste la terapia de oxigenación hiperbárica?

La terapia de oxigenación hiperbárica mejora el rendimiento deportivo y es crucial para runners y corredores ya que: previene lesiones, incrementa el volumen de entrenamientos, mejora los tejidos inflamados, favorece la reparación ósea… por eso queremos compartir con vosotros esta novedosa técnica de oxigenación.

Esta terapia de oxigenación hiperbárica consiste en que el paciente respire altas dosis de oxígeno en un ambiente hiperbárico. No se ingiere ningún tipo de sustancia perjudicial para la salud, solamente oxígeno puro casi al 100%.

Al respirar oxigeno en altas dosis genera una fuerte hiperoxia, aumenta el oxígeno disuelto en sangre que alcanza los tejidos poco irrigados. La hiperoxia produce una larga cadena de efectos fisiológicos beneficiosos para el paciente. Es un tipo de tratamiento médico que es utilizado para tratar una variedad de enfermedades.

En el cuerpo humano, el oxígeno representa el 65% de su masa. El oxígeno tiene un rol vital en lo que respecta al desarrollo de la vida para el ser humano, que permite la generación de energía a nivel celular.

¿Cómo funciona la terapia de oxigenación hiperbárica?

Si se aumenta la presión del aire atmosférico en una determinada proporción, la presión del O2 aumentará en igual medida. Así, el Oxígeno es transportado en la sangre unido a la Hemoglobina (Hgb) dentro de los glóbulos rojos. Así pues el paciente recibirá mucha más cantidad de oxigeno comparada con una respiración de aire al nivel del mar.

Si aumentamos de la cantidad de O2 respirado por mascarilla y le sumamos un ambiente presurizado (Hiperbaria), se incrementa el O2 diluido en la sangre y en todos los fluidos corporales (sanguíneo, linfático, articular y cefalorraquídeo).

Por este principio los tratamientos con Cámaras Hiperbáricas ayudan y hacen más eficientes los procesos de curación, desinflamando los tejidos, mejorando el metabolismo, reduciendo los tiempos de recuperación de heridas, acelerando procesos post-quirúrgico, haciendo sinergia con otros tratamientos y previniendo enfermedades.

¿Qué se siente durante una sesión de cámara hiperbárica?

El paciente permanece tumbado dentro de la cámara, aunque podrá sentarse según esté más cómodo, no es necesario estar acostado durante toda la sesión.

Al comienzo de la compresión notará la circulación de aire dentro de la cámara, debido al cambio de presión, notará que los oídos empiezan a taponarse (no hay porque preocuparse, es una sensación como cuando aterrizas con el avión o cuando desciendes un puerto de montaña con el coche, si tuviera los oídos taponados simplemente realizando la acción de tragar saliva notará que dejan de estarlo).

El proceso de compresión dura un par de minutos hasta que dentro de la cámara se llegan a las 1.4 ATM, seguidamente el paciente se colocará la mascarilla con la cual respirará oxigeno casi puro.

Durante el tiempo que dura la sesión podrá contestar alguna llamada telefónica o navegar por internet, incluso escuchar música, leer un libro, también debido a la sensación de bienestar, podrá descansar y dormir.

Durante toda la sesión el paciente estará asistido por un profesional, si en algún momento se siente indispuesto, simplemente con apretar un pulsador interno en pocos segundo podrá salir de la cámara.

Los tratamientos tienen una duración de 60 o 90 minutos, según la prescripción médica indicada en su primera visita. Cuando se termina la sesión, comienza el proceso de descompresión, en el cual el paciente notará una nueva sensación en los oídos como si crujieran,(tampoco hay por qué preocuparse, es una sensación de ajuste de los oídos para volver a su esto normal, como cuando despegas con un avión o cuando subes un puerto de montaña con el coche).

¿Cuántas sesiones son necesarias?

La cantidad de sesiones de la terapia de oxigenación hiperbárica las indica el médico y va a depender de la patología, de la enfermedad del paciente, pueden ser sesiones diarias, semanales, y varias veces por día o por semana.

terapia de oxigenación hiperbárica

¿En qué aplican los tratamientos de oxigenación hiperbárica?

Deporte

El tratamiento de oxigenación hiperbárico acelera la recuperación y rehabilitación de tejidos, lesiones ligamentarias, tendinosas, articulares y musculares.

Traumatología

La aplicación de cámara hiperbárica es fundamental para la recuperación en todo trauma o lesión.

Rehabilitación

El importante incremento del Oxígeno transportado por la sangre a consecuencia del tratamiento con oxígeno hiperbárico produce un aumento del flujo sanguíneo.

Reumatología

La acción del oxígeno hiperbárico diluye altas dosis de O2 en el plasma sanguíneo siendo utilizado rápidamente por las células y alcanzando tejidos donde la perfusión está comprometida.

Clínica Médica

El Oxigeno hiperbárico es fundamental y muy efectivo en la reducción, reversión o eliminación de los síntomas generados por la Fibromialgia.

Heridas y úlceras

El aumento de Oxígeno en la sangre alcanzado por la cámara hiperbárica es antiinflamatorio, estimula la formación de nuevos vasos sanguíneos.

Neurología

El tratamiento con cámara hiperbárica produce un aumento del flujo sanguíneo cerebral, es antiinflamatorio a partir de la vasoconstricción.

Oncología

La fuerte hiperoxia que genera la cámara hiperbárica hace llegar Oxigeno a todos los tejidos del cuerpo incluyendo los tumorales, disminuyendo el crecimiento de los mismos y favoreciendo su retracción.

¿Qué beneficios se obtienen?

  • Recuperación en menor tiempo del desgaste post entrenamiento o competición.
  • Incremento el volumen y frecuencia de entrenamientos.
  • Disminuye la posibilidad de lesiones.
  • Aumento de VO2 Max.
  • Reducción de la inflamación de tejidos dañados.
  • Favorece la formación y reparación ósea.

Te ayudamos a mejorar y estimular el sistema inmunológico mediante la terapia de oxigenación hiperbárica, buscamos mantener tu salud y una buena calidad de vida.

Mejorar en el rendimiento, en la recuperación de lesiones, en la recuperación de heridas, recuperación de pacientes con fibromialgia, pie diabético, migrañas, etc.

Si necesitas más información, ponte en contacto con nosotros en:


contacto@clinicahiperbarica.com

699 52 16 56

Fuente: Clínica Hiperbárica

Dolor de menisco por una técnica de carrera inadecuada

Una frase que suelo oír de vez en cuando, cuando saco la conversación de la técnica de carrera, es: “ah…¿que para correr se entrena?”. Si, o por lo menos se debe.

Una lesión o disfunción típica de los corredores, son los dolores de menisco, y estos a veces vienen derivados de una mala técnica de carrera.

En la imagen que os pongo más abajo, podéis apreciar, que cuando el impacto sobre el suelo se hace desde el talón (imagen gris), mucha parte de nuestro peso recae sobre el tren inferior en extensión y la unión más central de nuestro tren inferior, es la articulación de la rodilla.

Nuestra rodilla está preparada (si no hay cualquier tipo de patología degenerativa) para absorber impactos moderados típicos de la carrera, pero desde una posición menos comprometida que cuando “talonamos”.

Cuando impactamos de mediopie o antepie, la posición de nuestro cuerpo es mucho más equilibrada. Nuestro pie aterriza dentro de nuestro centro de gravedad y nuestra rodilla esta flexionada aproximadamente sobre 30º y en esa posición, nuestros meniscos se encuentran en una posición óptima para recibir el impacto.

En el caso contrario, cuando talonamos, nuestra tibia/peroné, están más adelantados que nuestro fémur, entonces nuestros meniscos están amortiguando de una manera muy descompensada en cada impacto, esto puede ocasionar, roturas de menisco por el punto donde la presión es mayor, pinzamientos del mismo, y desplazamientos del cuerpo meniscal, al recibir presiones desde un vector de fuerza poco adecuado. Esto podría evitarse con una corrección natural de nuestra pisada.

Con todo esto no quiero decir, que si no tienes una técnica eficiente de carrera, te vas a lesionar de la rodilla, cada cuerpo es diferente y por supuesto espero que nunca te lesiones. Pero sí que es algo para tener en cuenta, si queremos que nuestras rodillas no sufran más de la cuenta y queremos que nos duren miles de kilómetros, plantéate un cambio de pisada, ya no por mejorar tiempos, si no por preservar tu maquinaria el mayor tiempo posible.

En el próximo artículo veremos los posibles dolores de la columna lumbar, derivados de una posición demasiado recta al correr.
 

 

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Periostitis tibial, posible origen en una técnica deficiente

Todos sabemos, porque al sufrirla lo hemos “investigado” que viene relacionada con una inflamación del periostio, que es una membrana que recubre la tibia. ¿las causas? Pueden ser muy diversas.
Yo no puedo analizar desde un punto de vista sanitario, y además y muy importante, es que cada uno somos diferentes, aunque nuestros dolores nos parezcan iguales. Pero si puedo analizar desde un punto de vista biomecánico, y desde ese punto de vista sí que encuentro algunos de los orígenes de esta pesada y lenta lesión.
Como en cualquier otro deporte, el sobrentrenamiento o el gran volumen de los mismos, suele producir sobrecargas y/o lesiones y en este caso, como no podía ser de otra forma, también es parte importante. Pero desde el punto de vista biomecánico de la acción de pisada, si no se tiene una técnica, medianamente eficiente (me refiero a no “talonar”), al impactar de talón contra el suelo, nuestro musculo tibial anterior, impacta totalmente contraído, lo que hace que soporte una presión muy superior a la que debiera hacerlo, si la pisada fuera de “medio pie”.

Para comprobarlo, solo tenéis que hacer una flexión dorsal de vuestro pie (subir el dedo gordo) para daros cuenta en qué grado de contracción impacta vuestro tibial en el gesto de pisada.
Estos impactos en contracción, unidos a una musculatura poco eficiente de otros estabilizadores, como son los músculos peroneos, hace que llegue un momento que no aguanten más y el dolor haga que se tenga y se deba parar.

¿ Cómo puedo solucionarlo?

En este caso concreto, lo primero sería reposo y hielo, además de estiramientos de 90 seg.

Y bajo mi punto de vista, sería conveniente replantearse la mejora de la dinámica de carrera, intentando no apoyar el talón como primera instancia en el suelo y si la parte media del pie (esto lleva implícitos otra serie de modificaciones, pero ese es otro tema) evitando así que nuestro tibial anterior trabaje en contracción en la fase de impacto. Ya que es muy posible, que aun dejando y descansando un tiempo prudencial, estirando y bajando el volumen e intensidad de entrenamientos, pueda volver a darnos guerra en otro momento de nuestra vida, si no modificamos parámetros y potenciamos.
Lo que si sería conveniente, es aprovechar el parón que nos obliga a hacer esta lesión, para incluir en nuestra rutina, ejercicios de fuerza guiada de nuestro tobillo y ejercicios básicos de propiocepción, para equilibrar en la medida de lo posible nuestros músculos estabilizadores de pisada, siempre que al realizarlos no nos produzca dolor en la zona.

Baldo Pérez – Entrenador Personal – 617934077

Motivación #runner

Nunca pienses en lo que te queda, si no en lo que ya has logrado

Nunca pienses en lo que te queda, si no en lo que ya has logrado