¿Comer menos o comer bien?

Una de las primeras decisiones que se llevan a cabo cuando una persona quiere reducir masa grasa es realizar un recorte en el consumo calórico diario. ¿Es una decisión correcta? Vamos a verlo.

En primer lugar, para alcanzar una reducción de peso (masa grasa) se debe generar un balance calórico negativo, o lo que es lo mismo “quemar” con la actividad física más calorías de las que se consumen en las diferentes ingestas.

Para alcanzar este balance calórico negativo existen varias vías:

  1. Reducir la cantidad de kcal ingeridas en nuestro día a día.
  2. Incrementar nuestro gasto calórico diario.
  3. Fusionar ambas opciones: recortar las ingestas e incrementar la actividad física

¿Es importante contar las calorías que ingerimos?

De este modo queda aclarada la cuestión de si es una decisión correcta el hecho de recortar calorías: si, puede ser una buena fórmula para alcanzar el resultado. ¿Es imprescindible? No, puede bastar con aumentar el ejercicio realizado.

Por ello siempre recomendamos individualizar cada caso. Lo que hace mi prima puede no ser lo mejor para mi; el caso de la vecina no es el mismo que el mío. Individualización y personalización por favor.

Y una vez tengo claro que debo recortar mis ingestas, ¿qué hago?

Pues lo ideal es que acudas a un dietista-nutricionista colegiado para que se encargue de diseñar un plan dietético ajustado a tus necesidades y estilo de vida. Este profesional siempre buscará la mejor opción de no solamente alcanzar tu objetivo, sino de mejorar tu salud mediante una correcta alimentación.

Es decir, comenzar a reducir a lo loco la cantidad y/o frecuencia de nuestras ingestas puede ser perjudicial para la salud ya que podemos caer en déficits macronutrientes (hidratos de carbono, proteínas y grasas) y/o de micronutrientes (vitaminas y minerales).

Entre los posibles perjuicios que puede ocasionar:

encontramos el cansancio, fatiga, mal humor, hipoglucemias, ansiedad, disminución del rendimiento deportivo, anemias, mayor facilidad para caer enfermo (se debilita el sistema inmunitario), etc.

 

Además, si simplemente nos centramos en comer menos, no estaremos adquiriendo hábitos saludables, o lo que es lo mismo, no estaremos aprendiendo a comer bien, de modo que cuando se alcance el peso deseado existe un gran riesgo de recuperar el peso (efecto rebote) ya que volveremos a comer como antes.

Moraleja:

“Si quieres reducir grasa corporal debes realizar una dieta sana, variada y equilibrada en la que no se elimina ningún grupo de alimentos (consumir carne, pescado, huevos, frutas, verduras, frutos secos, legumbres, pasta, arroz, lácteos, pan…). En ella se limitan los alimentos ultraprocesados y se debe realizar actividad física con frecuencia (introduciendo ejercicios de fuerza y ejercicios de carácter aeróbico).”

Recuerda, no se trata de comer menos sino de comer bien.


Ismael Martínez García
Dietista-Nutricionista
Nº Colegiado CV00678
Máster en Nutrición como pilar en el rendimiento en deportes de resistencia y ultrarresistencia.
www.dietisticavalencia.com
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