El error monumental de Usain Bolt.

De golpe, en un instante, Daegu perdió a su esperado rey del Mundial. El grito de decepción que se escuchó en las gradas fue mayúsculo. Usain Bolt, que había eclipsado con su presencia al resto de los participantes, quedaba fuera de la final de los 100 metros por una salida nula, una acción que ya ha pasado a la historia de los mundiales y una imagen, la del jamaicano hundido tras su error, que probablemense sea la del Mundial de Corea del Sur.
Tras un 2010 lleno de problemas en forma de lesiones, el hombre más rápido del planeta tenía ayer su cita con un nuevo título mundial. Sin estar al nivel que exhibió en los Juegos de Pekín de 2008 y del Mundial de Berlín en 2009, Bolt había llegado a Daegu recuperado y con la vitola de claro favorito al título, en lo que el consideraba como «el primer escalón hacia la leyenda», en su camino hacia los Juegos Olímpicos de Londres’2012.
En las series eliminatorias apenas parecía haberse esforzado, dejándose llevar desde la mitad de la recta. Tras verle ganar de nuevo con total autoridad su semifinal, el público abarrotó el estadio para ver en la final al expresivo y juguetón jamaicano, que no cesó de gesticular con las cámaras de televisión en los momentos previos a la salida. Se le veía cómodo, relajado, dominando la situación, la batalla de nervios entre los rivales…
Todo marchaba sobre ruedas hasta que se produjo la catástrofe. El grito de decepción que salió de las gradas fue mayúsculo. ¡Usain Bolt eliminado tras realizar una salida nula! La reacción del velocista evidenció el tremendo error que acababa de cometer. Acostumbrado a exhibiciones, a récords imposibles, a baños de masas, Bolt vivió de golpe la cara más amarga del deporte. Se tapó con la camiseta, la arrojó después al suelo y trató de esconderse en un rincón de la pista, preguntándose cómo había sido capaz de cometer un error de tal calibre. La regla de la Federación Internacional sobre las salidas nulas aprobada en 2009, tan exigente como discutible, es clara. Cualquier fallo se paga con la eliminación. Pero nadie esperaba que Bolt fuera quien sufriera el rigor de la normativa en plena final de un mundial, con una escapada de tacos tan clara que no admitía dudas.
Campeón inesperado
Probablemente el suyo era el oro más claro de Daegu, así que de golpe, el título mundial de 100 quedaba totalmente abierto. Al menos, como consuelo menor para Bolt, su sucesor en el palmarés no salió de Jamaica. Yohan Blake, un joven de 22 años que entrena con él, fue el más rápido en una final un tanto descafeinada, con viento en contra que elevó la marca hasta unos modestos 9.92. Walter Dix y el veterano Kim Collins (35 años y campeón del mundo en París’2003), completaron el podio, mientras el francés Christophe Lemaitre, la esperanza europea de la velocidad, pagó su floja puesta en acción con un cuarto puesto, cuando las medallas estaban a su alcance.
Tras su fiasco, Bolt fue incapaz de hablar. Apenas dijo que «ahora no puedo decir nada coherente. Necesito más tiempo para asimilar lo que ha sucedido». Eso sí, nada de compadecerse. «Que nadie espere lágrimas tras esta derrota», dijo. Tras vestirse, se marchó rápidamente del estadio, despidiéndose hasta las series calificatorias de los 200 metros, que arrancarán el viernes. Allí tendrá la oportunidad de desquitarse de su fiasco en los 100 metros y poder irse del Mundial con buen sabor de boca. Aunque ya para la historia del atletismo quedará su imagen tras ser descalificado.
Fuente: El Diario Montañes
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