Leyendas del deporte: Mark Spitz

Nadador estadounidense que consiguió siete medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Munich 1972, rompiendo marca mundial en cada uno de sus triunfos, siendo el primer atleta en la historia de los Juegos Olímpicos en conseguir dicha hazaña en una sola edición.

Personal

Antes de cumplir los dos años, nació en Modesto (California, Estados Unidos) el 10 de febrero de 1.950, su familia se trasladó a Hawai, y al igual que el gran nadador hawaiano del pasado, Duke Kahanemoku, aprendió a nadar en la playa de Waikiki. A los ocho años, de regreso en California, comenzó a nadar en las filas del club YMCA. Un año después tenía ya su propio entrenador, Sherm Chavoor. Practicaba natación los siete días de la semana y las 52 semanas del año. Antes de cumplir 11 años, Spitz ya era titular de 17 récords nacionales en su categoría. Poco después, su padre le inscribió en el Club de Natación Santa Clara, donde tuvo un preparador, George Haines, todavía más duro que Chavoor.

Carrera deportiva

En 1.964, Don Schollander, el mejor nadador de la época en el mundo tras los Juegos de Tokio, le ve ya como un rival peligroso y no querrá competir con él, previendo lo que pasará un par de años después. Así, en 1.966 en la Segunda Semana Preolímpica de México causará sensación, imponiéndose en varias pruebas.

Un año más tarde, en 1.967, comienza su carrera internacional. Bate su primer “récord” mundial en 400 m. libres (el 25 de junio) con 4.10.16. Ese mismo año conseguirá seis nuevas mejores marcas del mundo, igualando otras dos y obtendrá cinco medallas de oro en los Juegos Panamericanos de Winnipeg. Por todo ello, y con sólo 17 años, será nombrado el mejor deportista mundial del año.

Un año después, en los Juegos Olímpicos de México, Spitz consiguió dos oros (4×100 y 4×200 libres relevos), una plata (100 metros mariposa) y un bronce (100 metros libres), triunfos que consideró algo decepcionantes, pues esperaba conquistar cinco o seis medallas de oro. Trás finalizar las olimpiadas dijo: “En Múnich ganaré siete medallas de oro”.

Tras la frustración no se viene abajo. En 1.971, año preolímpico batirá seis nuevos “récords” mundiales, siendo elegido mejor nadador del Año. Esta vez no fallará.

En Munich ´72 empezó con su máquina de batir récords. A pesar de sus nervios, el primer día ganó los 200 metros mariposa con nuevo récord mundial (2’00”70). En la misma fecha consiguió otra plusmarca mundial en los 4 x 100 metros libres (3’28”8). Al día siguiente, venció en los 200 metros libres en 1’52”78 (tercer récord mundial).

No contento con lo que había realizado, al cuarto día arrasó en los 100 metros mariposa (54”27). Una hora más tarde, ganó su quinto oro y batió su quinta plusmarca mundial (7’35”78) en el relevo 4 x 200 metros libres. Y al quinto día se enfrentó con la posibilidad de superar a Don Schollander, que había conseguido cinco medallas de oro en Tokio ´64. Y lo logró al ganar los 100 metros libres en 51”22, también con nuevo récord mundial.

Para finalizar su hazaña, Spitz participó en los relevos 4 x 100 metros estilos, nadó la posta de mariposa y compensó la increíble ventaja que había obtenido el equipo de Alemania Oriental en la primera posta, donde había batido el récord del mundo de 100 metros espalda. El combinado estadounidense ganó con un tiempo de 3’48”66, superando por 4 segundos a los germanos.

Spitz abandonará la Villa Olímpica cuando los terroristas palestinos sembraron la alarma en el mundo entero con su atentado contra los israelíes, debido a su origen judío.

En este mismo año de 1.972 se retiró, después de haber logrado nueve medallas de oro en los Juegos Olímpicos y 32 “récords” del mundo a lo largo de sus seis años de profesional, pues pensó que ya no podía hacer más en las piscinas y quería ganar dinero, llevando a la práctica su máxima de que “lo inteligente de un campeón es aprovechar todo tipo de oportunidades”.

Aunque terminó la carrera de médico odontólogo, nunca la ejerció. Sí iniciará su carrera en el campo artístico, debutando en el “show” de Bob Hope en televisión, además de probar fortuna como actor y como publicista, aunque fracasará en ambos intentos. Más éxito, al menos económico, tiene como modelo, pues sólo el primer año cobró cinco millones de dólares. También hará sus pinitos como cantante.

En 1.989, con 39 años, motivado por la cercanía de sus mejores marcas en 100 mariposa a las que tenían los nadadores del momento, intenta volver a la competición, e incluso participa en alguna prueba pre-olímpica, con el deseo de participar en Barcelona 92. Aunque le hubiese gustado estar en esos Juegos “más que todas sus medallas” no lo consiguió y se tuvo que conformar con ser comentarista de televisión.

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