ejemplos de superalimentos

Superalimentos no, superalimentación

Si eres corredor popular y te preocupas por tu nutrición probablemente habrás escuchado hablar del término “superalimentos”, de hecho se hizo un programa de televisión al respecto que más que aclarar conceptos varios sobre nutrición, lo que consiguió fue confundir más todavía a la gente.

En primer lugar, si tuviéramos que definir lo que son superalimentos sería algo así como “aquel alimento que tiene la capacidad de cubrir todas las necesidades energéticas y nutricionales de un individuo”.

¿Crees que las semillas de chía, el aguacate o las zanahorias tienen por si mismas esa capacidad? Ya te adelantamos que ni ellos ni ningún otro alimento sobre la faz de la tierra pueden.

Por tanto, el término “superalimento” no debería existir. Sí que debería de hablarse de alimentos con una capacidad “X” sobre la salud.

Pongamos un ejemplo práctico:
El aguacate es bueno para el corazón. Efectivamente, numerosos estudios concluyen que un consumo adecuado de dicho alimento contribuye a un buen estado de salud cardiovascular, mejorando niveles sanguíneos de colesterol, triglicéridos, etc. ¿Significa esto que si me alimento a base de aguacates mi salud va a ser maravillosa? Para nada, si únicamente comieses aguacates lo más probable es que sufras hipoglucemias, que estés siempre agotado, con ansiedad, hambre, etc.

¿Con esto que quiero decir? Que hay que consumir de todo en su justa medida, no abusar de un alimento porque dicen que es bueno, ni evitar otros alimentos porque son algo así como el diablo. ¿Un día quieres un donut? ¡Puedes tomarlo! ¡La comida es uno de los grandes placeres de la vida! Lo que no se debe hacer es tomar todos los días de la semana un donut en el desayuno, o merendar un croissant.

Por tanto, no debemos utilizar el término superalimento, pero sí que deberíamos comenzar a hablar de superalimentación, que se definiría como “realización de un estilo de alimentación en el cual se incluyen todos los grupos de alimentos y permite al individuo alcanzar un correcto estado nutricional y de salud”.
Dicho con otras palabras:

Un alimento por muy bueno que sea no es capaz de cubrir todas las necesidades nutricionales de una persona, mientras que una alimentación variada y equilibrada permite alcanzar las ingestas diarias recomendadas (IDR) de la persona y mantener un estado de salud adecuado.

Pero… ¿qué sería una dieta sana variada y equilibrada? Haremos un post específico sobre ello más adelante, pero te adelantamos que es aquella que incluye lácteos, pan, pasta, arroz, legumbres, frutos secos, frutas, verduras, carne, pescado, huevo, etc.
Y tú, ¿consumes con frecuencia todos esos grupos de alimentos?


Ismael Martínez García
Dietista-Nutricionista
Nº Colegiado CV00678
Máster en Nutrición como pilar en el rendimiento en deportes de resistencia y ultrarresistencia.
www.dietisticavalencia.com
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