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Tu otro yo

Llevas toda la semana dándole vueltas, no sabes si llegas lo suficientemente preparado para la competición, no sabes si serás capaz de aguantar el ritmo que tu ego te ha marcado y que después tu falta de confianza, se ha encargado de bajar. No sabes nada. No sabes si el último dolor que tienes en el isquio te dejará correr en plenas condiciones; no sabes si hará demasiado calor para poder ir dándole gas sin miramientos; no sabes cómo va a reaccionar tu cuerpo después de una semana dura de trabajo. No sabes nada y lo quieres todo.

Es tu gran cita, esa que has estado preparando, esa que te ha hecho madrugar y trasnochar, volar y arrastrarte, reír y gritar, madurar y evolucionar. Pero que ahora te tiene inmerso en un mar de dudas, tu mente busca excusas por si no das la talla, busca motivos para lamerte las heridas, busca ser condescendiente, busca que te pongas de su lado para que seas autocomplaciente, busca que te engañes a ti mismo.

Pero no, ya no, esa batalla la gane hace tiempo, hoy toca competir y demostrarme que mi mente la manejo yo, y que a partir del disparo de salida va a ser mi aliada, porque aparece mi otro yo, el que le da igual haga frio o calor, haya descansado o no, le duela algo o no, porque ese yo busca el desafío físico/mental que supone la competición. Un dorsal no te da alas, te las das tu mismo al exigirte mínimo el 100%.

Debes de tener siempre preparada la respuesta a la pregunta que en un momento dado tu mente te lanzara para intentar convencerte: «¿Qué hago aquí, sufriendo?» Haces lo que te gusta, demostrarte que eres competitivo contigo mismo y que disfrutas siéndolo.

Cuando tu otro yo, se exterioriza mas allá de las carreras, prepárate, porque no habrá quien te pare.

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Busca tu OTRO YO, todos tenemos el nuestro

 

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10k «HARD»

Crónica 10K L´ELIANA 2015; NO es una 10k cualquiera, es una 10K DURA, 10K HARD

Ya ha arrancado la cuenta atrás para la carrera 10Km de L´Eliana y nuestro entrenador personal ha echado la vista atrás para recordarnos cómo fue su experiencia en la edición 2015

«Primer año que corro esta carrera, y por amistad con el Presidente del Club L`Eliana running, me ofrece una misión que me llena de orgullo y responsabilidad a la vez, ser el PRACTICO DE 40 MIN

Conozco algo del circuito, pero no todo, voy sabiendo que puedo ir a 4 el kilómetro, pero que no me sobra mucho más. Estoy nervioso, empiezo a saludar a conocidos, amigos y me doy cuenta de la que hay montada con esta carrera, mucha gente, mucha, me pongo más nervioso. Me ato el globo, no sé dónde ponerlo, no sé cómo llevarlo, pero debe verse y como un niño voy calentado con mi globo SUB 40, orgulloso.

Pistoletazo de salida y calor, se que puede ser determinante, es Julio y hay que adaptarse a él, pero hay que ir con ojo.

Empiezo muy lento el primer km, intentando aguantar los caballos, me he pasado y vamos 20 segundos por encima de 4, ¡empiezo bien! Aviso a mi “sequito” y les digo que no se preocupen, que recuperaremos.

Km2 a 4 es un kilómetro con bastante bajada, y ya se van estirando los grupos. Yo sigo con mi pelea del globo, no sé dónde ponerlo y me está estrangulando la muñeca!

Km 3, empezamos a subir, les digo a mis acompañantes que no se emocionen que la cuesta es larga, ¡pero yo no sabía que tanto! Cuando creía que se terminaba, giro a la izquierda y seguimos subiendo.. Ups! Yo ya empiezo a notar el esfuerzo, el calor y los tiempos no me están saliendo, el km4 también picando hacia arriba, bueno picando no es la palabra, el calor es muy fuerte, la humedad más, y me doy cuenta que si no es por toda la gente que está fuera de sus casas, animándonos y tirándonos con sus mangueras agua, esos 2, 5km se harían mucho más duros.

Me encanta cuando los niños me miran y les dicen a sus madre: ¡Mamá, mamá! Ese señor lleva un globo!” y yo pienso » si pudiera te lo daba ahora mismo niño, pero tengo una misión»

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Foto: Fede Fotografia

Km5, empezamos a bajar ¡por fin! Pero mi grupo de SUB 40, parecemos ya un escuadrón después de bahía de cochinos, nos ha reventado mucho y encima tengo una mala noticia: hay que recuperar el tiempo perdido.

Voy algo tocado, y ahí es cuando tu cabeza empieza a darte guerra, te está esperando, espera un momento de debilidad para recordarte que no has entrenado lo suficiente para hacer en 40 min esta carrera. Dejo que todos los malos pensamientos pasen y entonces pienso, “¿ya has terminado de lamentarte? Pues ahora a correr y punto!”

La bajada es bastante pronunciada y no me la puedo tomar en modo vacaciones, así que inclino el cuerpo y suelto piernas, a volar. Subo a 180 ppm, tengo calor, dolor, sed, pero no puedo parar, tengo una misión.

Km6 seguimos bajando, volando, empezamos a encontrar “cadáveres” en el camino, runners que se han excedido en la subida y han explotado como chinches, nos puede pasar a cualquiera y en cualquier momento. También empiezo a ver que cada vez tengo a mi lado menos “soldados” , tampoco pueden aguantar el ritmo, y los que llevo, tienen cara de no quedarles mucha gasolina, más bien ni sangre.

Km7, ¡les animo! ¡Vamos chicos que solo quedan 3km! El terreno aquí es llano, se pasa por el parque y te dan ganas de tirarte a fuente en modo bomba, pero no, no puedo, tengo una misión.

Km8, Dios, no sabía que esta avenida era cuesta arriba, me estoy quedando solo, de los que iban conmigo quedan muy poquitas unidades, un indicativo de que esta carrera no es de «Walt Disney».

Aquí no se para de subir, empezó a desencajarme mi Garmin me indica que los tiempos están recuperando, pero los niños ya me ven como un zombie con un globo, se les ve en la cara.

Últimos 500 metros y ultima cuesta de postre, estoy por explotar el globo y esconderme debajo del coche, pero no, no puedo, ¡tengo una misión!

Meta, ¡bendita meta! llego en 40:21, bueno me he pasado 20 segundos, pero lo he intentado hacer lo mejor posible, estoy contento y satisfecho, pero reventado, y esto es lo que nos gusta a los runners que nuestras carreras sean épicas de alguna manera para poder recordarlas con orgullo y yo recuerdo la 10K DE L,ELIANA con mucho orgullo y con mucho esfuerzo.

¡¡NOS VEMOS EN LA SALIDA!!!

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Vestirse para una batalla: media maratón

Mi dispositivo interno de competición, se activó 2 horas antes, cuando empieza el ritual de vestirse para la ocasión. Sabes que te estás vistiendo para una batalla, donde debes de ponerte los mayores “escudos” para defenderte y llegar a tu objetivo.

Plátanos, capsulas de sales, mucha agua, algún gel en la recamara, medias de compresión, visera, vaselina, uñas cortadas, protección solar, gafas…y un sinfín de alimentos y complementos que en su conjunto hacen que nos sintamos más seguros de nosotros mismos.

Faro de la Mola: línea de salida, marco incomparable, mar infinito. Inconscientemente empiezo a fijarme en los corredores, buscando los que a primera vista me parecen más entrenados, son unos segundos en los que parece que me estoy jugando el campeonato del mundo y tenga que analizar a mis rivales, y como siempre me pasa, veo mucho nivel. Estrategia clara, no me he preparado esta media maratón, pero quiero hacerla lo mejor posible. No sé si me aguantaran mis isquios de la pierna izquierda, que siempre me suelen dar guerra y tengo pensado controlar y ser precavido hasta el km15 y a partir de ahí decidir.

¡SALIDA! Atasco, todos intentando coger un sitio, todo segundo nos parece que vale. Yo me acoplo al practico de 1:30  pensando más en el dolor muscular, que en la carrera. Empieza el juego mental, cada carrera es un juego parecido pero diferente, siempre los mismos jugadores, cuerpo y mente, escenarios diferentes, mismas reglas, pero diferentes armas, dependiendo de en qué condiciones hayas llegado a esa competición. En esta ocasión yo estaba esperando un dolor, que al final no se manifestó, pero que me mantuvo toda la carrera en un estado un poco absurdo de búsqueda del mismo.

Cuando vas rozando tu umbral te da tiempo a ver muchas cosas, pisadas, cadencias, y sobre todo ves ritmos demasiado alegres que poco a poco se van descolgando.

Zona de bajada, curvas, inclinación y retención, se que frenan mis cuádriceps se van a sobrecargar, pero se quejaran al día siguiente. Yo sigo controlando, las vistas son preciosas y tu mismo te dices: “¡Chaval, que estas en Formentera!”. Ahora subida, empiezan a descolgarse unidades, oigo respiraciones demasiado aceleradas y pienso que a ese nivel de esfuerzo se puede hacer muy larga la carrera.

Sigo devorando km, sin pasar de 170 ppm máximas y una cadencia controlada cercana a las 180, todo lo llevo muy controlado, muy cerca del practico de 1:30, sin preocuparme mucho de los parciales por kilómetro, quiero llegar al 15 y decidir.

Llegamos al km14; avituallamiento y hora de decidir, aprieto mi botón interior de “cheking” y empiezo a comprobar el estado muscular general, gemelos, isquios, cuádriceps, aductores y bueno, todo duele en general, pero nada es limitante ni preocupante, a si que, decisión tomada: ROCK AND ROLL.

Me acerco al practico y le pregunto qué dificultades nos quedan, me dispongo a despedirme, pero pienso que puede ser una pedantería que luego me puede pasar factura y decido meter 5º sin más y allí voy, empiezo a subir pulsaciones hasta estabilizarme en 180 y allí me quedo.

Voy cogiendo a corredores que o se me quedan mirando en modo «¿de donde ha salido este?» o directamente me sueltan o ánimos o algún : «collons nen”, eso me motiva mas, he activado el modo persecución y nada me detendrá…¡ni el aire!

Voy a una media de 3:50, alcanzando a corredores y pensando en el siguiente cuando los adelanto, entones llegan las salinas y allí el aire es muy fuerte, pero el aire es fuerte para todos, asique aprieto los dientes y sigo, sobrepaso ya las 180 ppm, pero se que me quedan 2km y aunque ahora ya me duele hasta la goma del calcetín, no bajo el ritmo ni muerto, tiro, tiro, tiro, veo el Garmin y al final compruebo que voy a hacer mejor tiempo del que pensaba: 1 hora 26 min y puesto 38 de la general.

Entrada a meta vía Corriendo Voy

Entrada a meta vía Corriendo Voy

Línea de meta, oigo el aliento de mis compañeros que están animándonos, veo el crono, la alfombra y pienso: ya lo tienes, toca apretarse el nudo de la corbata y sacar pecho para la foto.

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Contento, mañana me dolerá todo, pienso. Pero eso es otra historia, una historia que se sufre en silencio y con honor.

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