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Soy una Slow Runner Feliz

Hace poco me enteré por vosotros, al leer el testimonial de Johana Calvancanti, que soy una Slow Runner. Pero estoy feliz por ello.

Comenzamos dando paseos, esos paseos en los que la velocidad te permite ejercitar mas la conversación que las piernas.

“Correr es cosa de cobardes”. Eso es lo que dicen aquellos que no son lo suficientemente valientes para intentarlo.

soy una Slow Runner feliz

Las chicas nos apuntamos a la Carrera de la Mujer en Valencia. Nuestro debut. Corríamos por una buena causa, y además… ¡LO PASAMOS TAN BIEN JUNTAS!

Poco a poco fuimos alargándolos, impregnándolos de seriedad y añadiéndoles un punto de “velocidad”. Necesaria la constancia y el esfuerzo, para cumplir mi objetivo: 10K dentro de la Escuela Militar de Paracaidismo de Alcantarilla, junto con mi cari-cari, recién operado de cáncer.

Llegado el día y con todo el apoyo del resto del equipo: PRUEBA SUPERADA

A partir de esa, nos entró la fiebre, y nos apuntamos a todas las carreras populares que están a nuestro alcance. La mayoría colaboran con una buena causa, y nosotros ponemos nuestro granito de arena.

Para los que como yo, nunca se nos dio bien el deporte, esto es un gran reto, un gran esfuerzo, pero al finalizar, cansados y sudorosos, con la gran recompensa de haber conseguido llegar a la meta, nuestra meta. Quizás nunca gane una medalla, pero he conseguido sentirme capaz. Capaz de intentarlo y conseguirlo. Nunca nadie dijo que fuera a ser algo fácil, pero si enriquecedor.

slow runner feliz

El secreto es disfrutar de ello, de la compañía, del paisaje, del ambiente, descubrir el mundo que se abre ante nosotros y aprender de él, de mucha gente con lo que algunos llaman “limitaciones”, gente perseverante y luchadora, que nos podría dar muchas lecciones de valentía. Verles, esforzándose y con su sonrisa, nos hacen plantearnos que muchas veces las limitaciones están en nuestra mente.  

Cada cual busca el camino hacia la meta, y busca su meta particular, pero al final, ¿cuál es la meta? La meta es la felicidad, aunque cada uno la busque en algo diferente.

Mis tiempos mejor no os los digo, pero sí, soy una Slow Runner, pero no una cualquiera, soy una SLOW RUNNER FELIZ.

Sigo trotando junto a él, y junto a la que ya se ha convertido para mí en una gran familia, que está a mi lado en los malos momentos, tira de mí en los momentos de flaqueza y celebra mis triunfos como si fueran suyos.

Angelines Debón LaCruz

Aventuras de una Slow Runner

Cuando Loles Sancho me invitó a escribir este post pensé “¿Qué voy a escribir yo con lo lenta y mala que soy?” y le dije medio en broma “A no ser que los seguidores de 42K Running quieran escuchar las aventuras de una Slow Runner en el que el mayor reto es terminar una carrera de 10k”… y así surgió la idea de lo que vais a leer aquí.

¿Qué es un/a Slow Runner?

Un/a Slow Runner es aquél que:

  • Va al final del todo, cuando está en un club de running. Se esfuerza, entrena como todos pero no acaba de ir más rápido.
  • Nunca o pocas veces ha bajado de 6 min/Km. Cuando lo hace se siente tan feliz que parece que ha llegado el primero y probablemente ha estado entre los 5% más lentos.
  • Su mayor aspiración (por ahora) es terminar un 10k por debajo de 1h (yo todavía no lo he conseguido… hay un casi pero todavía no).
  • Al costar tanto ir más rápido, 10k todavía siguen siendo un desafío y el próximo reto, una media, parece muy lejano.

Por estos 4 puntos, es fácil detectar una #slowrunner. Hay algunas frustraciones en ser una slow runner pero empezaré por las cosas buenas, que superan muchísimo a las malas.

Vamos por el principio, me presento:

Soy Johana Cavalcanti, profesional del Marketing en un Grupo Hostelero, tengo 38 años y hace 1 año y medio que me he apuntado al running. ¿Por qué? Pues porque estaba gorda y fumaba como una condenada a muerte que tenía en el tabaco su mejor amigo. Creo que hay poca gente que fumase más que yo. Ahora peso 9kg menos,  dejé de fumar y empecé a correr inmediatamente. Cuando empecé creí que correr más de 15min seguidos era imposible. Me descargué una aplicación para “aprender a correr” de estas que te hacen un plan de entrenamiento para correr 5k en 12 semanas. El primer día sólo tenía que correr 60 segundos seguidos y después otros 90 segundos caminando y confieso que me ahogaba en el segundo 50 pero seguí y conseguí mi primer reto, correr 5k. Después de eso he mejorado, pero muy poco. Para entonces corría a un ritmo de 7.20min/km ahora lo hago a 6.20min/km en los días buenos. Llegué a bajar de los 6 un día, antes de navidades, pero aquella fue la única vez y aunque sigo intentándolo, no parece que volverá a pasar muy pronto.

Este ha sido mi principio.

Y podéis preguntar ¿por qué corres con lo mal que lo haces? Pues la respuesta es sencilla, me encanta. Y empieza el por qué:

  1. Me mantiene en muy buena forma física. Creo que nunca he estado mejor y estoy bordeando los 40.
  2. Respiro mejor
  3. Aunque no parezca, hace que intente mejorar día tras día y cuando logro algo que  me supone un reto me llena de orgullo
  4. Me siento libre. Es algo que hago por mi misma, puedo hacerlo solita y no necesito mucho
  5. Me permite (me obligo) a salir a la calle después de un día encerrada en la oficina
  6. Es un momento conmigo misma, donde me aclaro las ideas (y genero ideas)
  7. Conoces a gente interesante, sana y llenas de vida.
  8. Puedo llevar mis zapas y correr donde me dé la gana, independientemente del lugar del mundo donde esté. Mis zapas siempre tienen un espacio en la maleta.

Johana Cavalcanti, Slow RunnerSeguro que hay muchas ventajas más pero no os quiero aburrir. Sí, soy mala, lenta y normalmente llego la última, pero me gusta mucho y me lo paso bien.

Ahora las desventajas:

1 – Las lesiones… Creo que mi frágil cuerpecito de #slowrunner no está hecho para este deporte y cuando no es una cosa, es otra. Acabo de estar más de dos meses parada por una fascitis plantar y ahora estoy sufriendo para adaptarme a unas plantillas.

2 – El coste. No, no es barato como muchos quieren vender. Necesitas buenas zapatillas, ropa técnica, fisio, plantillas…

Pero la mayor desventaja y que muchas veces desanima a seguir es que, SÓLO OTRO SLOW RUNNER ENTIENDE QUÉ ES SER UN SLOW RUNNER.

Es común escuchar de un normal runner:

  • “No te preocupes, si vas a 6min/km podrás” y tú piensas “ostia, pero si 6 para mi es la ostia de rápido.
  • “Si subir la cuesta del Castillo es súper fácil” y tú piensas “pa ti, hombre, que no tienes ni mis piernecitas, ni mi pulmoncito ni mi corazoncito. A mí una cuesta me mata…
  • “No entiendo cómo después de tanto tiempo no vas más rápido” y tú piensas “pues yo tampoco y ¿qué quieres que haga?
  • “Que el sábado nos vamos de trail” y tú dices “Pues yo paso que como voy la última, me pierdo”… y te dicen “venga, vamos que será diver…” y tú piensas “pa ti que no te perderás… como me he perdido ya 3 veces, ya no voy…”
  • “En tres meses puedes hacer una media”… y tú piensas: Ni en 3 ni en 6… si todavía me muero para terminar 10k ¿cuánto tengo que entrenar para hacer 21k?

Estas cosas la verdad es que te hacen sentir mal… Crees que no vale la pena juntarte con los Normal Runner / Fast Runner porque no entienden lo duro que es para ti estos 10km que ellos hacen en un día normal de entreno, charlando y trotando más rápido que tu en un día de carrera… pero pasados 10min entiendes porque no te pueden entender y  sigues yendo estas dos veces a la semana con esta gente tan maravillosamente maja y sanas y que a pesar de que eres la peor y que no te entienden, siguen tratándote como se fueras una de ellos y sigues y vuelves y echas de menos cuando estás lesionada y no puedes ir.

Después de mucho tiempo siendo sólo dos #slowrunners, donde nos apoyábamos mutuamente Pili y yo, yo y Pili, ahora tenemos un grupito dentro del club de running del cual soy miembro. Y seguramente muchas de las chicas que ahora son slowrunner, mejorarán y pasarán al siguiente nivel, mientras yo me quedaré ahí, intentándolo, sin mucho éxito, pero pasándolo bien.

Bueno, esta es mi historia. Seguro que hay muchas como yo por ahí. Pero creo que muchas no siguen porque se pasan a otro deporte o se apuntan al GYM porque no se sienten entendidas… pero chicas, somos más de lo que pensamos, no hay que desistir.

Os dejo una colección de #gansotimes, otro hashtag que podéis seguir de mis aventuras de #slowrunner  y que ya es un ritual 😀