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Running y redes sociales: ¿motivación o comparación?

Running y redes sociales: ¿motivación o comparación?

por Beatriz Álvarez y Alberto Burruezo

Running y redes sociales, dos mundos que mantienen una relación cada vez más estrecha. Plataformas como Instagram o Strava nos permiten compartir entrenamientos, celebrar logros y conectar con otros corredores y corredoras. Pero ¿qué ocurre cuando dejamos de disfrutar de nuestros propios progresos porque constantemente nos comparamos con los demás?

Las redes sociales pueden ser una gran fuente de motivación e inspiración, pero también pueden influir en nuestra autoestima, en la percepción de nuestro rendimiento y en la forma en que vivimos el running.

En este artículo de Beatriz Álvarez, atleta de élite y psicóloga deportiva y sanitaria, y Alberto Burruezo Aranda, graduado en psicología y máster en psicología del deporte, analizan esta relación desde la psicología deportiva y comparten claves para aprovechar sus beneficios sin perder de vista lo más importante: disfrutar de correr.

Cómo influyen las redes sociales en nuestra percepción del rendimiento, la motivación y el disfrute de correr

Son las 7:52. Vas de camino al trabajo, satisfecho, porque te has levantado antes que el Sol para completar una tirada de 7 kilómetros al frescor de la mañana. Experimentas una de las sensaciones más placenteras: cumplir con tu rutina de entrenamiento.

Llegas a la estación y, mientras esperas al tren, sacas el teléfono. Abres Instagram.

En pocos segundos ves a tres personas que han bajado de 40 minutos en un 10K, un ultra de montaña con 1.500 metros de desnivel positivo y a alguien de tu club que acaba de correr un 5K por debajo de 20 minutos.

Llega el tren. Cierras la aplicación.

Y esa sensación de satisfacción que tenías hace apenas unos minutos ya no es la misma.

Si esta situación te resulta familiar, no eres el único o la única.

Running y redes sociales

El problema no es compararnos, sino con quién lo hacemos

Cuando no tenemos una referencia objetiva para saber si estamos haciendo algo bien, tendemos a observar a los demás para “orientarnos en el buen camino”. Es lo que explica la teoría de la comparación social, formulada por Leon Festinger en 1954.

Este mecanismo psicológico ha funcionado históricamente dentro de nuestro entorno cercano: el vecino que también corre, el amigo con el que compartimos carreras o nuestros compañeros del club de atletismo.

 

Las redes sociales han cambiado por completo ese escenario.

Ahora nuestro entorno de comparación puede ser un scroll prácticamente infinito con los mejores momentos de miles de personas. Y esos momentos, además, suelen estar seleccionados, editados y publicados precisamente porque son excepcionales.

El problema aparece cuando empezamos a interpretar esa sucesión de resultados extraordinarios como si representara la normalidad.

Consumir de forma constante este tipo de contenido puede generar una sensación permanente de “no soy suficiente”, afectando a nuestra autoestima, motivación y percepción del propio rendimiento.

Compararnos no es necesariamente negativo. La clave está en con qué nos estamos comparando y en qué contexto.

Cuando un entrenamiento parece que “no cuenta”

Esta comparación no se queda únicamente en una sensación abstracta. Puede tener consecuencias muy concretas en nuestra relación con el running.

Podemos empezar a sentir que un entrenamiento no cuenta porque el ritmo ha sido demasiado lento, perder conexión con nuestras propias sensaciones porque toda la atención está puesta en el reloj o pensar más en cómo se verá una actividad publicada que en cómo hemos disfrutado realmente del entrenamiento.

Además, también puede llevarnos a forzar ritmos que no corresponden por miedo a quedar mal en el feed, entrenar con ansiedad por el resultado más que por el proceso o evaluar continuamente nuestro rendimiento en función de lo que hacen otros corredores; estaríamos ante una orientación motivacional que los psicólogos utilizamos como predictor del abandono de la actividad deportiva.

Running y redes sociales: ¿motivación o comparación?

Cuando el resultado externo adquiere demasiado peso frente al proceso, la motivación puede volverse más frágil y aumentar el riesgo de perder adherencia a la práctica deportiva.

Dos fenómenos habituales en redes sociales

Al tratar el tema del running y redes sociales, hay dos situaciones especialmente frecuentes que pueden alterar nuestra percepción de la realidad.

1. Comparación fuera de contexto

Lo que vemos en redes sociales no siempre representa toda la realidad.

Una fotografía, un entrenamiento o un resultado pueden haber pasado por múltiples intentos, selecciones o procesos de edición antes de publicarse.

Además, solemos ver únicamente el resultado final y no todo lo que existe detrás.

Una persona que lleva un año entrenando puede estar comparándose con alguien que acumula veinte años de experiencia. También podemos admirar un entrenamiento espectacular en Strava sin saber qué coste físico tuvo para quien lo realizó o qué ocurrió en los días posteriores.

Running y redes sociales
Los resultados o entrenamiento de una atleta de élite como la de la foto no deben ser considerados como referencia para una deportista popular.

Sin contexto, la comparación casi siempre es incompleta.

2. No siempre quien comparte información es quien más sabe sobre un tema. ¿Cómo detectarlo?

Quien comunica con más seguridad no siempre es quien más sabe.

En redes sociales encontramos una cantidad enorme de información sobre entrenamiento, nutrición, material deportivo o rendimiento.

Pero no todas las fuentes tienen el mismo nivel de conocimiento.

Las personas con poca formación específica tienden, en ocasiones, a utilizar mensajes muy categóricos:

  • “Lo que tienes que hacer es…”
  • “A mí me funcionó, así que a ti también te funcionará.”

En cambio, los profesionales con mayor conocimiento suelen introducir matices, utilizar expresiones como “depende” y solicitar más información y contexto antes de emitir una recomendación.

No porque sepan menos, sino precisamente porque conocen la cantidad de variables que pueden influir en una misma situación.

Las redes sociales también tienen efectos positivos

El objetivo de este artículo no es convencerte de que elimines Strava o Instagram y te conviertas en un corredor completamente offline.

Las redes sociales también han contribuido de forma muy positiva al crecimiento de la práctica deportiva.

Han favorecido la creación de comunidades de corredores, tanto presenciales como virtuales, han aumentado las posibilidades de compartir experiencias y han facilitado el acceso a conocimientos relacionados con el entrenamiento.

También pueden reforzar la motivación mediante herramientas de seguimiento, desafíos, recompensas, comentarios positivos y apoyo social.

El reto, por tanto, no consiste en dejar de utilizarlas, sino en aprender a relacionarnos con ellas de una manera más consciente.

Running y redes sociales: ¿motivación o comparación?
Corredores y corredoras populares tras una carrera.

¿Cómo gestionar mejor nuestra relación con las redes sociales?

Tú eres tu mejor referencia

Tu principal punto de comparación deberías ser tú mismo.

Cómo te sentías hace unos meses, cómo estás progresando, qué sensaciones tienes entrenando y cómo encaja el deporte dentro de tu momento vital.

No todos tenemos el mismo tiempo disponible, experiencia, edad, descanso, obligaciones familiares o circunstancias personales.

Un dato no define tu identidad

Un ritmo, una distancia o un resultado son simplemente información sobre un entrenamiento concreto.

No son un veredicto sobre tu valor como corredor.

Correr a 4:30, 5:30 o 6:30 min/km no determina cuánto disfrutas del running ni lo importante que puede ser este deporte en tu vida.

Recuerda el filtro invisible

En redes sociales vemos lo que otras personas deciden mostrar.

Normalmente no vemos la mala noche de sueño, la sobrecarga muscular, el mal día en el trabajo, las semanas con poca motivación o ese entrenamiento que salió mucho peor de lo esperado.

Por eso es importante recordar que estamos comparando nuestra realidad completa con una versión seleccionada de la realidad de los demás.

Separa el momento de entrenar del momento de publicar

Intenta vivir el entrenamiento sin pensar constantemente en cómo se verá después en redes sociales.

Correr debería seguir siendo, ante todo, una experiencia personal.

Un entrenamiento puede haber sido fantástico aunque nadie le dé like, aunque no haya una fotografía espectacular o aunque el ritmo medio no sea especialmente llamativo.

Audita tu feed

También puedes revisar qué cuentas consumes habitualmente.

Si una cuenta te genera de forma repetida frustración, ansiedad o malestar —aunque esa no sea la intención de quien publica—, quizá sea conveniente dejar de seguirla o reducir la exposición a ese contenido.

Tu entorno digital también influye en cómo interpretas tu propia experiencia deportiva.

Un ejercicio sencillo: rojo, amarillo y verde

Puedes hacer una pequeña revisión de las cuentas que sigues y clasificarlas en tres categorías:

  • Rojo: cuentas que te generan malestar con frecuencia y que probablemente no necesitas seguir.
  • Amarillo: cuentas sobre las que tienes dudas. Puedes observar durante un tiempo cómo te hacen sentir antes de decidir.
  • Verde: cuentas con las que aprendes, te entretienes, encuentras inspiración o simplemente disfrutas.

No se trata de construir una burbuja artificial, sino de ser consciente de que también podemos elegir qué contenido dejamos entrar cada día en nuestra cabeza.

Running y redes sociales: ¿motivación o comparación?

Corre para ti

Las redes sociales han hecho mucho por la comunidad runner, por la motivación colectiva y por facilitar el acceso a información y experiencias deportivas.

Pero existe un reto cada vez más importante: aprender a utilizarlas sin permitir que determinen cómo valoramos nuestros propios entrenamientos.

Porque quizá mañana vuelvas a levantarte antes que el Sol para correr esos 7 kilómetros.

Y aunque después abras Instagram y encuentres a alguien corriendo más rápido, más lejos o durante más tiempo, eso no debería restarle ningún valor a lo que acabas de hacer.

Tu entrenamiento sigue siendo tuyo. Y también debería serlo la satisfacción de haberlo completado.

Si te ha interesado este artículo sobre running y redes sociales, también podría interesarte este titulado “Mi primera carrera, consejos para combatir los nervios y competir con confianza”, escrito también por Beatriz Álvarez y Alberto Burruezo

Bibliografía

Franken, R., Bekhuis, H. y Tolsma, J. (2023). Kudos make you run! How runners influence each other on the online social network Strava. Social Networks, 72, 151–164. https://doi.org/10.1016/j.socnet.2022.10.001

Beatriz Álvarez y Alberto Burruezo

Texto para 42K de:

Beatriz Álvarez y Alberto Burruezo

Beatriz Álvarez Díaz
Atleta del Diputación Valencia y 42K Running. Psicóloga deportiva y sanitaria.
Graduada en Psicología con especialización en el ámbito deportivo y sanitario. Atleta internacional con la selección española. Consultora del Programa de Atención al Deportista de Alto nivel del consejo superior de deportes.

Alberto Burruezo Aranda
Corriendo carreras populares desde el Trofeo José Cano de Canillejas, en 2008.
Graduado en Psicología y Máster en Psicología del Deporte, especializado en intervención y formación tanto en deporte base como en deporte adaptado. Psicoterapia deportiva individual con atletas amateur y semiprofesionales.

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